¿Cómo saber si mi protector solar me protege de la luz azul?

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El factor de protección solar (FPS) indica el nivel de protección contra los rayos UVB, no contra la luz azul. Un FPS entre 30 y 50 se considera protección UVB alta, mientras que uno de 50 o más se define como protección UVB muy alta. Para protegerse de la luz azul, busque protectores solares con óxido de zinc o dióxido de titanio. Verifique que la etiqueta mencione específicamente la protección contra luz azul o luz visible.

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¿Te protege tu protector solar de la luz azul? Descifrando las etiquetas.

La preocupación por la salud de nuestra piel se ha extendido más allá de los clásicos rayos UVA y UVB. Hoy en día, la luz azul emitida por dispositivos electrónicos se ha convertido en un foco de atención, generando interrogantes sobre la eficacia de nuestros protectores solares contra ella. A diferencia de la creencia popular, el factor de protección solar (FPS) no es la respuesta a esta pregunta.

El FPS, un número que vemos en la mayoría de los protectores solares, indica únicamente el grado de protección contra los rayos UVB, responsables de las quemaduras solares. Un FPS 30 bloquea aproximadamente el 97% de los UVB, mientras que un FPS 50 bloquea alrededor del 98%. Si bien un FPS alto es crucial para la salud de la piel, no garantiza protección contra la luz azul (HEV, High Energy Visible), una porción de la luz visible con longitudes de onda más cortas que la luz azul-violeta.

Entonces, ¿cómo saber si mi protector solar protege contra la luz azul? La respuesta reside en la composición del producto y en una lectura atenta de la etiqueta. Buscar ingredientes activos como el óxido de zinc y el dióxido de titanio es fundamental. Estos minerales ofrecen una protección de amplio espectro, cubriendo tanto los rayos UVA y UVB como una parte significativa de la luz azul.

Sin embargo, la presencia de estos ingredientes no es garantía suficiente. Para asegurarse de la protección contra la luz azul, la etiqueta del producto debe mencionarlo explícitamente. Busque frases como “protección contra la luz azul”, “protección contra la luz visible” o “protección de amplio espectro contra la luz HEV”. La ausencia de estas afirmaciones no implica necesariamente una falta de protección, pero indica que el fabricante no ha realizado las pruebas ni ha garantizado la eficacia específica contra la luz azul.

Es importante recordar que la protección contra la luz azul es solo un aspecto de la salud de la piel. La aplicación adecuada del protector solar, la reaplicación regular y la combinación con otras medidas de protección, como el uso de gafas con filtro de luz azul para la protección ocular, son cruciales para una salud cutánea óptima. No confíe solo en el FPS; lea cuidadosamente la etiqueta y busque la información específica sobre la protección contra la luz azul para tomar una decisión informada.