¿Por qué Kibutsuji le tiene miedo a Tanjiro?

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Muzan Kibutsuji, al reconocer los pendientes hanafuda de Tanjiro, sintió una amenaza inmediata. Estos pendientes se asociaban con el antiguo asesino que casi lo acaba, despertando un miedo ancestral y la necesidad de erradicar cualquier posible amenaza futura.

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El Miedo Ancestral de Muzan: ¿Por Qué Tanjiro Aterró al Rey Demonio?

La serie “Kimetsu no Yaiba” (Demon Slayer) está repleta de batallas épicas y personajes memorables, pero uno de los elementos más intrigantes es la palpable aversión, rayando en el terror, que Muzan Kibutsuji, el rey de los demonios, siente hacia Tanjiro Kamado. Si bien la determinación y la habilidad de Tanjiro son evidentes, la raíz del miedo de Muzan es mucho más profunda y se remonta a un trauma ancestral encapsulado en un simple accesorio: los pendientes hanafuda de Tanjiro.

Al presenciar por primera vez a Tanjiro portando esos familiares pendientes, una sombra de pánico cruzó el rostro de Muzan. No era simple reconocimiento, sino un terror visceral que lo paralizó momentáneamente. ¿Qué poder oculto residía en esa pieza de joyería? La respuesta se encuentra en el pasado, en la figura de Yoriichi Tsugikuni, el creador de la Respiración Solar, la única técnica de respiración capaz de amenazar seriamente la existencia de Muzan.

Yoriichi, un espadachín de una habilidad incomparable, casi logra exterminar a Muzan siglos atrás. La batalla fue tan devastadora que dejó una cicatriz profunda, no solo en el cuerpo de Muzan, sino también en su psique. La imagen de Yoriichi, implacable y resplandeciente, quedó grabada en su memoria como la personificación de su propia muerte. Y una de las características más distintivas de Yoriichi eran, precisamente, los pendientes hanafuda.

Para Muzan, los pendientes de Tanjiro no son solo un accesorio. Son un símbolo, un recordatorio constante de su mayor fracaso y de la posibilidad, por pequeña que sea, de su aniquilación. La presencia de los pendientes en un nuevo espadachín significa que la Respiración Solar, la técnica que casi lo destruyó, no se ha perdido por completo. Es la confirmación de que una amenaza, dormida durante siglos, ha resurgido.

Por lo tanto, el miedo de Muzan a Tanjiro no se basa únicamente en la fuerza actual del joven cazador. Es un miedo ancestral, una reacción condicionada por un trauma que ha moldeado su existencia. Es el temor a la repetición de la historia, al regreso de un enemigo capaz de desmantelar todo su imperio de oscuridad.

La necesidad obsesiva de Muzan de erradicar a Tanjiro se convierte en algo más que una simple precaución. Es una compulsión arraigada en la paranoia y el deseo de controlar su propio destino. Eliminar a Tanjiro es eliminar el fantasma de Yoriichi, silenciar el eco del pasado y asegurar su supervivencia en un mundo donde la sombra de la muerte siempre lo acecha.

En resumen, los pendientes hanafuda actúan como un catalizador del miedo ancestral de Muzan, transformando a Tanjiro, de un simple cazador de demonios, en una amenaza existencial que debe ser eliminada a toda costa. Este terror no es una simple reacción instintiva, sino la manifestación de un trauma profundo que revela la fragilidad oculta detrás del imponente poder del rey demonio.